No hacía falta que llegaras para mostrarnos que mi padre es humano y eso hace que no sea intocable,  pero te agradezco que vinieras para que nos diéramos cuenta de tan importante es, de lo mucho que lo queremos y lo poco que se lo decimos; de lo que le aprecian los que están, incluso los que se fueron; gracias
por a muchos hacerles regresar, con ello crecer.
Muchas gracias por hacer que unamos todos nuestros recursos y fuerzas porque es bien lindo sentir que tienes una familia que está tanto para lo bueno como para lo malo, unida por siempre jamás.
De veras te agradezco querido cáncer el que nos aprietes para que estemos en guardia y crezcamos juntos sin olvidar el propio progreso de cada uno.
Te aseguro que en mi casa te guardamos respeto pero no es necesario que mandes dosis de pánico; si eres inteligente sabrás que eso no nos ayuda y tú no sacas nada con ello.
Me has enseñado lo importante que es mi familia como te decía, te agradezco, pero por ello permíteme que te pida que no la hagas mas daño; permítenos protegernos.  Se que tendrás que quedarte durante un tiempo para comprobar que hemos aprendido la lección,  pero por favor intenta hacerlo en silencio no hagas mucho ruido, ya sabemos que estás . Se que no vas a rendirte fácilmente pero te recordaré que debes irte cada día, para que no lo olvides.
Tu misión ya está, ya podrías marcharte. No serás olvidado;  tendrás tu reconocimiento y respeto. Serás como el ladrón que hizo reconocer la importancia de la familia, frente a los bienes materiales; serás como la alarma que sonó para que saliéramos de casa e hizo mas importante conservar nuestras vidas, que nuestra casa; como un símil de tantos símiles que podría simular…

No lo olvides debes irte, no lo olvides y gracias por hacerme sentir que te vas a marchar.