Te vì brillando por primera vez y supe que tendrías algo bueno para mi, es cierto que durante mucho tiempo soñaba con diamantes o incluso cualquier otro mineral menos preciado que pudiera fortalecer y afilar mi lanza.

Me siento tan afortunada de poder disfrutarte que a veces me culpo por no hacerlo de la manera en que mereces, por no saber centrarme dejando la mente en blanco y oyendo sólo tú mûsica pero me sorprendes enseñándome con paciencia, dándome mil oportunidades.

No quiero pensar que no te merezco, sólo que no se como puede acabar un carbón al lado de un diamante, no quiero teñirte, quiero poder ser más bien un rubí que pueda colocarse a tu lado sin quitar tu brillo, incluso potenciarlo aùn más.

Doy las gracias por haberte no sólo encontrado sino porque aún sigas decidiendo quedarte cerca de la manera en que lo haces.

Tienes magia y luz , mucha luz, tus abrazos iluminan mi alma; no me permitas nunca que manche tus caras.

 

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