Desde luego ya son veintisiete .

Ni veintiocho, ni veintinueve, ni mucho menos mas de tres mil; son veintisiete desde el 2010 , veintisiete ahora también y en el futuro nunca se sabe donde, cuando y cómo puede acabar.

Reconozco que me parecía imposible poder llegar a 27, es que empezar desde cero e ir viendo como van aumentando da una mezcla de entre miedo y gustosidad .

Al llegar a veinticinco : creí poder pararme, sentí que ya era suficiente sin embargo cuando tuve veintiseis me encantó, me gustó no sé si porque ya pasó , porque quise detenerme o porque por ahí empiezo. Fue bonito disfrutar de la pata de pollo , de un árbol, de una V con palito…

Tener veintisiete es un arma de doble filo porque por un lado puedes usarlo bien o por el contrario mal.
Gracias a esas 27 letras del abecedario pude hoy sentarme a tu lado y puedo agradecerte que compartas conmigo estas palabras que formo con mis veintisiete que también tus veintisiete.

MUCHAS GRACIAS

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