Me caigo, caigo por un precipicio que parece no tener final; miro hacia todos lados buscando donde coños poderme agarrar, mi cuerpo pesado, no tiene como parar.

Siento frío y miedo por estar en un bosque oscuro, sin nada, ni nadie que me arrope , que me ofrezca, que me toque.

Sonrío de manera confusa porque la desesperanza toca mi puerta.

Siento que debo gritar; sin embargo, ni siquiera puedo hablar, me quedo muda debido al temor que agarrado a mi garganta apenas me deja respirar.

Un lágrima sale de mi ojo, sólo una, ni siquiera consigo llorar.

Siento una fuerte presión en el pecho , mi corazón se va a parar  y es entonces,cuando alguien me agita, me habla,  y me hace despertar.

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