Puedo volar y pensar que el mundo es cuadrado, puedo sonreír y olvidar el pasado; puedo gritar y soltar todo lo que pesa, puedo soñar viviendo despierta; pero no lo siento.

Puedo cantar con la boca bien abierta, vestir con ropa ceñida, de manera perfecta; correr por mi casa, hasta llegar a la puerta, no aparecer, ni parecer, ya muerta; pero no lo siento.

Puedo barrer la suciedad, obviar la soledad, pensar que no hay desigualdad;  puedo contar de dos en dos,  nunca tener tos o creer vivir como Dios; pero no lo siento.

Anuncios