En medio de un puente con el aire azotándome fuerte sobre la cara, sin saber porque un ser superior me manda a un ser como tú; quizá porque lo necesito o no sé porqué.

Me siento fuerte con ganas de vivir, bajo las escaleras de dos en dos y respiro profundamente, hasta puedo oler las rosas de aquel prado que queda a unos cuantos kilómetros.

Y me dispongo una vez más a darte las gracias por limpiar el polvo que cae sobre mis ojos cada día con paciencia  a la vez que aclaras mi sonrisa y das un toque de brillo a la oscuridad de mis noches.

Muchas gracias por quererme  más de lo que yo misma puedo hacerlo, por enseñarme y hacerme sentir que tú también aprendes.

Por hacerme admirarte a la par que puedo sentirte tan, tan cerca incluso sabiendo que estás unos cuantos kilómetros más allá.

Por ser mi amiga , mi hermana , mi madre, mi hada.

TQM

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